“¿La EMT es como los electrochoques?” Es, quizá, el malentendido más común, y también el que más miedo genera sin razón. La respuesta corta: no, no son lo mismo. Aquí está la diferencia, punto por punto.

Dos tratamientos distintos

  • La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) usa campos magnéticos para estimular una región específica del cerebro. La persona está despierta.
  • La terapia electroconvulsiva (TEC), los llamados “electrochoques”, induce de forma controlada una convulsión breve bajo anestesia general.

Ambas tratan la depresión grave, pero funcionan y se viven de manera muy diferente.

Comparación directa

EMT TEC (electrochoques)
Anestesia No Sí (general)
Convulsión No (en uso terapéutico) Sí (controlada)
Estado del paciente Despierto Dormido
Memoria No la afecta Posible pérdida temporal
Recuperación Inmediata, sin reposo Requiere recuperación
Dónde se realiza Ambulatorio Suele requerir entorno hospitalario

¿De dónde viene el miedo?

La imagen cultural de los “electrochoques” viene del cine y de prácticas antiguas. La TEC moderna es muy distinta de esa imagen y sigue siendo útil en casos graves. Pero la EMT no comparte ninguno de esos elementos: no hay anestesia, no hay convulsión y no afecta la memoria. Lo confirmamos en efectos secundarios de la EMT.

¿Cuál es para mí?

La EMT suele considerarse antes que la TEC, especialmente en depresión resistente cuando los fármacos no han funcionado pero el cuadro no es de máxima gravedad. La decisión la toma un psiquiatra según cada caso.

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